Bando de milanos negros (Milvus migrans) en migración. Foto: Francisco J. Cazalla
La migración de las aves es una respuesta viajera a la estacionalidad del medio, es decir, a la variación anual de las condiciones ambientales que les permiten alimentarse o reproducirse con eficacia. Todos sabemos que, al final del verano, muchas especies abandonan grandes áreas del Centro y Norte de Europa, incluso las altas montañas mediterráneas, dando lugar a un incesante trasiego de aves camino de sus áreas de invernada. Dejan los sectores donde se reprodujeron porque, con la llegada del invierno, se acortan las horas de luz, se enfría el ambiente y disminuye o se colapsa el acceso a un alimento encostrado bajo capas de hielo o nieve. Lo que fue un paisaje exuberante y productivo durante la primavera y el verano, muy adecuado para la crianza de los pollos, se convierte ahora en un yermo inhabitable.
Esta retirada hacia sectores más benignos no es, sin embargo, una desbandada anárquica. Forma parte de un cuidadoso diseño de su ciclo vital que las lleva a beneficiarse de la alternancia productiva de regiones a veces muy distantes. Muchas aves, por ejemplo, alcanzan el Sur de Europa para explotar el óptimo ecológico de la región mediterránea, donde la llegada de las lluvias otoñales ha eliminado las restricciones impuestas por la sequía estival. Se encuentran así con un ambiente donde, como ocurre con el área del Estrecho de Gibraltar, se ha disparado la producción primaria que cubre de hierba los ribazos y pastizales; donde renace la actividad de los invertebrados en unos suelos por fin húmedos, incluso encharcados; y donde ha comenzado la fructificación de muchos árboles y arbustos (Tellería 1.988). Algo parecido ocurre en el África transahariana, donde la llegada de los migrantes europeos coincide con el reciente paso de las lluvias estacionales o el final del invierno austral (Moreau 1.972).
Video de una águila culebrera cruzando el Estrecho de Gibraltar
Secuencia del documental El Latido del Bosque, primera película producida por National Geographic en España, dirigida por Joaquín Gutiérrez Acha y escrita por Fernando López-Mirones.
Grupo Ornitológico del Estrecho
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