|
|
EN QUE CONSISTE EL ANILLAMIENTO
La colocación de una anilla en la pata de un ave marca el inicio del anillamiento, un método científico que nos permite desvelar numerosas incógnitas sobre la biología de la avifauna silvestre, en especial de los movimientos migratorios que realizan la mayor parte de las especies. Esta anilla generalmente es metálica, para su lectura en mano, o de plástico con diferentes colores y combinaciones de números, letras o barras, aptas para ser "leídas" con prismáticos o telescopios. En el primer caso (el que nos ocupa) la anilla lleva una letra o un número que indica su modelo y tamaño, una numeración que individualiza al ave y un remite correspondiente al Centro de Anillamiento de cada país emisor, órgano encargado de coordinar la actividad del anillamiento en su territorio, publicar balances de las aves anilladas, controladas o recuperadas, expedir permisos de anillamiento, etc. En España la mayor parte de esta labor la realizan conjuntamente el Centro de Migración de Aves de la Sociedad Española de Ornitología, junto con la Oficina de Anillamiento de la Dirección General de Conservación de la Naturaleza.
Todos los medios utilizados para capturar los individuos a marcar (como redes japonesas, redes de tiro o cepos-malla) están autorizados para tal fin, son incruentos y la anilla una vez colocada es inocua: el anillamiento no debe interferir en el normal desenvolvimiento del ave, ya que podría alterarse la información que pretendemos obtener.
Las aves deben retenerse el menor tiempo posible y siempre primando su buen estado sobre cualquier información a recabar en el transcurso de su anillado, durante el cual se anotarán siempre unos datos básicos como son la inscripción de la anilla, especie, fecha y lugar de anillamiento, así como la edad, sexo y estatus del ave, cuando éstos últimos puedan determinarse, que son enviados al Centro de Anillamiento. Además y dependiendo de los estudios que se estén realizando, se pueden obtener otros datos como son algunas medidas del ave, la grasa que porta o el estado de muda de las plumas.
También existen otros medios para estudiar las aves silvestres, menos generalizados, tales como los collares, marcas alares, radiotransmisores, etc.
La principal finalidad del anillamiento es contactar de nuevo con el ave anillada, lo cual da lugar a dos posibilidades: una de ellas sería el "control", entendiéndose por tal cuando la anilla no se ha retirado del ave y ésta continúa en libertad, mientras que la "recuperación" se produce cuando la anilla ha sido retirada del ave por haberse hallado ésta muerta, cuando se sustituye por otra nueva debido a su mal estado, etc.
Cualquier persona puede colaborar en esta apasionante actividad si, al encontrarse un ave anillada, reúne la siguiente información: especie (si puede identificarla), lugar, fecha y estado del ave, adjuntando la anilla si se trata de una recuperación o, si es un control, la inscripción de ésta, la cual en este caso no se le habrá quitado al ave para así propiciar posteriores controles o su recuperación. Todos estos datos deberán ser entregados a algún representante u oficina de Medio Ambiente de la Comunidad Autónoma correspondiente, del SEPRONA., etc. Esta información también puede ser enviada por correo, junto con la anilla ya aplanada en el caso de una recuperación, a la S.E.O. o a la Dirección General de Conservación de la Naturaleza del Ministerio de Medio Ambiente, quienes la canalizarán al Centro de Anillamiento, el cual elabora una ficha con los datos recibidos, añadiéndole otros como pueden ser los días transcurridos desde la fecha de anillamiento hasta la de control/recuperación, o el número de kilómetros recorridos, información ésta que, en el caso de anillas extranjeras, se obtiene en colaboración con el Centro de Anillamiento del país correspondiente. Finalmente, esta ficha llegará a manos del anillador y de la persona o entidad que envió los datos.
|
|